18 noviembre, 2025

Tumores de la Hipófisis: Cómo afectan tus hormonas y opciones de tratamiento mínimamente invasivo.

Hola, soy el Dr. Salvador Ruiz González.

Imagina que tu cuerpo es una orquesta. La hipófisis (o glándula pituitaria) es el director de esa orquesta. Es una glándula del tamaño de un guisante situada en la base del cerebro que controla casi todas tus hormonas: desde el crecimiento y el metabolismo hasta la lactancia y el estrés. Cuando aparece un tumor en esta zona tan crítica, la “música” de tu cuerpo desafina por completo. Hoy quiero explicarte qué son los adenomas de hipófisis y cómo la tecnología actual nos permite tratarlos sin necesidad de realizar incisiones visibles.


1. ¿Qué es un Adenoma de Hipófisis?

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Ilustración de la glándula pituitaria y el quiasma óptico

Un adenoma es un crecimiento anormal de las células de la hipófisis. La buena noticia es que casi siempre son benignos (no son cáncer). Sin embargo, pueden causar problemas graves por dos vías:

  • Por compresión (Efecto masa): Si el tumor crece hacia arriba, comprime los nervios ópticos, causando pérdida de visión periférica (“visión de túnel”).
  • Por secreción (Tumores funcionantes): El tumor puede empezar a producir hormonas sin control, generando enfermedades sistémicas.

2. El caos hormonal y visual: Síntomas

Dependiendo de qué hormona se altere, los síntomas cambian radicalmente:

  • Prolactinomas: Producen prolactina. En mujeres causa secreción de leche sin embarazo y falta de menstruación; en hombres, disfunción eréctil.
  • Acromegalia: Exceso de hormona del crecimiento. Provoca agrandamiento de manos, pies y rasgos faciales.
  • Enfermedad de Cushing: Exceso de cortisol. Se manifiesta con cara redonda (“luna llena”), obesidad central, estrías moradas e hipertensión.
  • Pérdida visual: Si no produce hormonas pero crece mucho, el paciente empieza a chocar con los marcos de las puertas porque pierde la visión lateral.

3. La cirugía tradicional: Abordaje Transesfenoidal

Para tumores grandes que amenazan la vista, la primera opción suele ser quirúrgica. Afortunadamente, ya no abrimos el cráneo para esto. Utilizamos una técnica llamada Cirugía Transesfenoidal, donde accedemos a la glándula a través de la nariz.

Es muy efectiva para descomprimir los nervios ópticos rápidamente. Sin embargo, a veces el tumor invade zonas laterales peligrosas (como los senos cavernosos) donde el cirujano no puede limpiar con seguridad sin riesgo de hemorragia masiva.


4. Radiocirugía: Precisión cuando el bisturí no llega

Esquema de radiocirugía focalizada en tumor residual de hipófisis

Aquí es donde la Radiocirugía juega un papel vital y complementario. La utilizamos principalmente en dos escenarios:

  1. Tratamiento de restos tumorales: Después de una cirugía, si quedó una pequeña parte del tumor pegada a una arteria vital, usamos radiocirugía para “quemar” ese resto de forma segura.
  2. Control Hormonal: En tumores que siguen secretando hormonas a pesar de la cirugía y la medicación, la radiación ayuda a normalizar los niveles hormonales con el tiempo.

Es un procedimiento ambulatorio, indoloro y de altísima precisión que protege las estructuras críticas circundantes, como el nervio óptico y el cerebro sano.


5. Preguntas Frecuentes (FAQ)

1. ¿Si tengo un adenoma, siempre me tengo que operar?

No. Los “Prolactinomas”, por ejemplo, suelen responder excelentemente a medicamentos (pastillas) que reducen el tumor sin necesidad de cirugía. Solo operamos si la medicación falla o si hay riesgo visual inminente.

2. ¿La radiocirugía me dejará ciego?

El riesgo es mínimo. La planificación moderna nos permite dibujar con precisión milimétrica dónde va la radiación, manteniendo la dosis que llega a los nervios ópticos por debajo del umbral de seguridad.

3. ¿Cuánto tarda en normalizarse mi cuerpo?

Si el tratamiento es quirúrgico, la descompresión es inmediata. En el caso de la radiocirugía para control hormonal, el efecto es más lento; los niveles hormonales pueden tardar meses o incluso un par de años en normalizarse por completo.

4. ¿Tendré que tomar hormonas de por vida?

Depende. Si la glándula sana estaba muy dañada por el tumor o el tratamiento, es posible que necesites terapia de sustitución hormonal (una pastilla al día) para reemplazar la función de la tiroides o las suprarrenales. Es un precio pequeño a cambio de curar la enfermedad.


Los trastornos de la hipófisis son complejos y requieren un equipo multidisciplinar. Como neurocirujano, mi objetivo es ofrecerte la estrategia (cirugía, radiocirugía o medicación) que cure tu enfermedad con el menor impacto posible en tu vida.

Un abrazo,

Dr. Salvador Ruiz González
Neurocirujano y experto en Radiocirugía

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