La radiocirugía estereotáctica cerebral (SRS) es un tratamiento de alta precisión que permite administrar radiación sobre una zona muy concreta del cerebro sin realizar una incisión ni abrir el cráneo. Puede utilizarse en determinados tumores cerebrales, metástasis, malformaciones arteriovenosas, neurinomas del acústico, tumores hipofisarios y neuralgia del trigémino, entre otras indicaciones seleccionadas.
A pesar de su nombre, no es una cirugía convencional. La radiocirugía utiliza imágenes del cerebro y planificación tridimensional para concentrar la dosis de radiación sobre el objetivo, procurando limitar la exposición del tejido cerebral sano que lo rodea.
La decisión de emplearla depende del diagnóstico, el tamaño y localización de la lesión, los síntomas, tratamientos previos y las condiciones particulares de cada paciente. En algunos casos puede ser una alternativa a la cirugía abierta; en otros se utiliza como complemento de una intervención quirúrgica o de otros tratamientos.
Especialista de referencia:
Dr. Salvador Ruiz González
,
Neurocirujano · Radiocirujano · Neuro-oncólogo.
Sede: Hospital Médica Sur, Ciudad de México.
Última actualización: septiembre de 2026.
¿Qué es la radiocirugía estereotáctica?
La radiocirugía estereotáctica, también conocida por las siglas SRS
(Stereotactic Radiosurgery), es una modalidad de radioterapia altamente focalizada.
Utiliza múltiples haces de radiación que convergen sobre un objetivo previamente definido mediante estudios de imagen.
Cada haz aporta una parte de la dosis y el efecto terapéutico se concentra en el punto planificado.
De esta manera es posible tratar determinadas lesiones intracraneales con gran precisión sin realizar una craneotomía.
Por eso, aunque se denomine “radiocirugía”, no se utiliza bisturí, no existe una incisión quirúrgica y no se abre el cráneo.
¿Cómo funciona la radiocirugía cerebral?
Antes del tratamiento se obtiene información anatómica detallada mediante estudios como
resonancia magnética y, dependiendo del caso, tomografía computarizada o estudios vasculares.
Estas imágenes permiten identificar la lesión y las estructuras neurológicas que deben protegerse.
A partir de esa información se crea un plan tridimensional. El objetivo es administrar una dosis terapéutica sobre la lesión mientras se limita, en la medida de lo posible, la radiación que reciben los tejidos adyacentes.
En los tumores, la radiación produce alteraciones en el material genético de las células tratadas, dificultando su capacidad de continuar creciendo y dividiéndose. El efecto no suele ser inmediato: el control o reducción de una lesión puede observarse progresivamente durante los meses posteriores.
En una malformación arteriovenosa cerebral (MAV), el mecanismo es diferente. La radiación provoca cambios graduales en los vasos anormales que pueden favorecer su cierre con el paso del tiempo.
Radiocirugía estereotáctica y Gamma Knife: ¿son lo mismo?
No exactamente. Radiocirugía estereotáctica es el nombre del procedimiento o modalidad terapéutica.
Gamma Knife es una de las tecnologías diseñadas específicamente para realizar radiocirugía intracraneal.
Existen diferentes sistemas capaces de administrar radiocirugía, entre ellos equipos basados en rayos gamma y aceleradores lineales (LINAC).
La elección tecnológica depende de la lesión, de la planificación y del criterio del equipo médico.
El Dr. Salvador Ruiz González desarrolla actividad profesional en la
Unidad Gamma Knife del Hospital Médica Sur desde el año 2000 y cuenta con formación y experiencia específica en radiocirugía.
Si desea profundizar específicamente en este tratamiento, puede consultar nuestra
guía de radiocirugía para pacientes
.
¿Cuándo puede estar indicada la radiocirugía estereotáctica?
No todas las lesiones cerebrales deben tratarse con radiocirugía. La indicación se establece de forma individualizada después de revisar las imágenes, antecedentes, síntomas y alternativas disponibles.
Metástasis cerebrales
La radiocirugía tiene un papel importante en el tratamiento de pacientes seleccionados con
metástasis cerebrales. Permite tratar lesiones definidas de manera focal y puede formar parte de una estrategia multidisciplinaria junto con tratamientos oncológicos sistémicos y, cuando está indicado, cirugía.
El número de metástasis no es el único criterio. También se consideran su volumen total, localización, tamaño, estado neurológico, características del cáncer primario y condición general del paciente.
Meningiomas y otros tumores benignos
Algunos meningiomas pequeños o de localización compleja pueden ser candidatos a radiocirugía.
También puede considerarse en determinados restos tumorales después de una cirugía o ante crecimiento documentado.
La decisión entre vigilar, operar o realizar radiocirugía depende de múltiples factores.
Puede ampliar esta información en:
meningiomas: cuándo observar, operar o tratar con radiocirugía
.
Neurinoma del acústico o schwannoma vestibular
La radiocirugía puede utilizarse en determinados schwannomas vestibulares o neurinomas del acústico,
especialmente cuando por sus dimensiones y características es posible buscar control tumoral preservando al máximo la función de estructuras neurológicas cercanas.
La cirugía continúa siendo necesaria en otros escenarios, por ejemplo ante tumores de gran tamaño o con compresión importante de estructuras intracraneales.
Consulte también:
neurinoma del acústico y tratamiento con Gamma Knife
.
Malformaciones arteriovenosas cerebrales
Las malformaciones arteriovenosas (MAV) son conexiones anormales entre arterias y venas.
En determinados pacientes, especialmente cuando la lesión presenta características apropiadas para radiocirugía, esta técnica puede utilizarse para favorecer progresivamente el cierre del nidus vascular.
El efecto requiere tiempo, por lo que el seguimiento mediante estudios de imagen forma parte fundamental del tratamiento.
Puede conocer otras alternativas para este tipo de lesiones en nuestra sección de
malformaciones vasculares y neurocirugía
.
Neuralgia del trigémino
En pacientes con neuralgia del trigémino cuyo dolor no responde adecuadamente al tratamiento farmacológico, que presentan efectos secundarios importantes o que no son candidatos a determinados procedimientos quirúrgicos, la radiocirugía puede ser una alternativa.
En estos casos se dirige la radiación hacia un segmento cuidadosamente seleccionado del nervio trigémino con el objetivo de modificar la transmisión del dolor.
Más información:
radiocirugía para neuralgia del trigémino
.
Tumores hipofisarios y otras lesiones seleccionadas
Algunos adenomas hipofisarios, tumores de base de cráneo y lesiones residuales o recurrentes
también pueden tratarse mediante radiocirugía en situaciones específicas.
En estos casos es particularmente importante estudiar la relación del objetivo con estructuras sensibles como los nervios ópticos, el quiasma óptico y otras estructuras de la base del cráneo.
¿Cómo saber si un paciente es candidato a radiocirugía?
La presencia de un tumor o una lesión cerebral no significa automáticamente que la radiocirugía sea la mejor opción.
La selección del tratamiento debe considerar factores como:
- Diagnóstico exacto.
- Tamaño y volumen de la lesión.
- Localización dentro del cerebro.
- Relación con nervios, vasos y otras estructuras críticas.
- Número de lesiones.
- Existencia o ausencia de edema y efecto de masa.
- Síntomas neurológicos.
- Edad y estado general del paciente.
- Tratamientos previos.
- Necesidad de obtener tejido para establecer un diagnóstico.
- Objetivos terapéuticos y alternativas disponibles.
Por esta razón, la valoración por un neurocirujano con experiencia en radiocirugía resulta especialmente importante:
permite comparar la radiocirugía con la observación, la cirugía abierta, radioterapia fraccionada u otras opciones antes de decidir.
Principales ventajas de la radiocirugía estereotáctica
No requiere una cirugía abierta
La principal diferencia frente a una craneotomía es que no se realiza una apertura quirúrgica del cráneo para alcanzar el objetivo intracraneal.
Tratamiento altamente focalizado
La planificación estereotáctica permite definir con precisión la zona que se desea tratar y calcular cómo administrar la radiación reduciendo la exposición innecesaria de estructuras cercanas.
Recuperación generalmente más rápida
Muchos tratamientos se realizan de manera ambulatoria o con una estancia breve, dependiendo del procedimiento, del diagnóstico y de la situación clínica del paciente.
Esto no significa que todos los pacientes puedan reanudar inmediatamente todas sus actividades. Las indicaciones posteriores deben individualizarse.
Puede tratar lesiones difíciles de alcanzar quirúrgicamente
En determinadas lesiones profundas o próximas a estructuras delicadas, una intervención abierta puede implicar riesgos significativos.
La radiocirugía puede ofrecer una alternativa en pacientes cuidadosamente seleccionados.
Puede complementar una cirugía
Radiocirugía y cirugía convencional no son tratamientos necesariamente excluyentes.
En algunos pacientes puede realizarse primero una resección quirúrgica y posteriormente tratar con radiocirugía un resto tumoral seleccionado.
¿Cómo se realiza una radiocirugía estereotáctica?
Aunque el protocolo varía según la tecnología utilizada y la enfermedad que se esté tratando, el proceso suele incluir varias etapas.
Evaluación especializada
El especialista revisa estudios de imagen, historia clínica, tratamientos anteriores y estado neurológico para determinar si existe una indicación adecuada.
Inmovilización y referencia estereotáctica
Es fundamental impedir movimientos que puedan modificar la posición del objetivo.
Dependiendo de la técnica utilizada, puede emplearse un sistema de inmovilización o un marco estereotáctico específico.
Estudios de imagen
Se obtienen o integran imágenes de alta resolución para localizar la lesión y definir las estructuras cercanas que deben protegerse.
Planificación del tratamiento
Neurocirugía, radio-oncología y física médica pueden participar en el diseño del plan.
Se establece la dosis, distribución de los haces y límites de exposición de las estructuras vecinas.
Administración de la radiación
El paciente permanece cuidadosamente posicionado mientras se administra el tratamiento de acuerdo con el plan establecido.
No existe dolor causado por el paso de la radiación.
Seguimiento
La radiocirugía no termina al finalizar la sesión.
Son necesarios controles clínicos y estudios de imagen posteriores para evaluar la respuesta y detectar posibles efectos asociados al tratamiento.
Consulte nuestra guía sobre
cuidados posteriores a una radiocirugía Gamma Knife
.
¿Qué riesgos o efectos secundarios puede tener?
La radiocirugía evita los riesgos propios de una incisión y una cirugía abierta, pero
no es un procedimiento exento de posibles efectos adversos.
Según la lesión, la dosis administrada y la zona tratada, pueden presentarse:
- Dolor de cabeza.
- Fatiga transitoria.
- Náusea en algunos pacientes.
- Inflamación o edema alrededor de la zona tratada.
- Cambios neurológicos relacionados con la ubicación de la lesión.
- Alteraciones cutáneas o pérdida localizada de cabello en determinadas circunstancias.
- Efectos tardíos relacionados con la radiación.
Algunos efectos pueden aparecer semanas o meses después del tratamiento, razón por la cual el seguimiento mediante consulta y estudios de imagen es indispensable.
Busque atención médica inmediata si después del tratamiento presenta síntomas neurológicos nuevos o rápidamente progresivos, como debilidad en una extremidad, alteraciones importantes del habla, pérdida de conciencia, convulsiones o un dolor de cabeza intenso acompañado de otros signos neurológicos.
¿Cuándo empiezan a verse los resultados de la radiocirugía?
Uno de los conceptos más importantes para el paciente es entender que
la radiocirugía no suele producir un resultado inmediato.
En los tumores, el objetivo puede ser detener el crecimiento y conseguir posteriormente estabilidad o reducción del volumen.
En una malformación arteriovenosa, el cierre vascular puede ocurrir gradualmente.
En la neuralgia del trigémino, la mejoría del dolor tampoco tiene por qué producirse en el momento de finalizar la sesión.
Por ello, hablar de “éxito” requiere definir primero qué se intenta conseguir en cada enfermedad:
control tumoral, disminución del volumen, obliteración vascular, reducción del dolor, preservación de la función neurológica o una combinación de estos objetivos.
No existe una única tasa de éxito aplicable a todos los pacientes o enfermedades.
Los resultados publicados dependen del diagnóstico, dimensiones de la lesión, dosis, tratamientos previos y duración del seguimiento.
¿Radiocirugía o cirugía cerebral abierta?
No existe una opción universalmente superior.
Son tratamientos diferentes y, en muchos casos, complementarios.
| Radiocirugía estereotáctica | Cirugía abierta |
|---|---|
| No requiere incisión craneal. | Permite acceder directamente a la lesión. |
| No permite obtener tejido directamente. | Puede proporcionar tejido para diagnóstico histopatológico. |
| El efecto terapéutico suele ser progresivo. | Puede producir descompresión inmediata cuando se retira una masa. |
| Útil en determinadas lesiones pequeñas o bien delimitadas. | Puede ser necesaria para tumores grandes o con efecto de masa. |
| La recuperación suele ser más corta. | La recuperación depende de la magnitud y localización de la intervención. |
Por ejemplo, una lesión grande que comprime el cerebro y produce un importante efecto de masa puede requerir cirugía para descomprimir rápidamente las estructuras afectadas.
En cambio, una lesión pequeña y bien delimitada puede presentar características apropiadas para tratamiento estereotáctico.
La elección correcta surge de una valoración individual y, cuando es necesario, multidisciplinaria.
Radiocirugía estereotáctica en Ciudad de México
Para un paciente que está valorando una radiocirugía cerebral en Ciudad de México,
el primer paso no debería ser elegir una máquina, sino determinar si la radiocirugía es realmente el tratamiento indicado para su enfermedad.
El Dr. Salvador Ruiz González es especialista en Neurocirugía, Radiocirugía y Neuro-oncología y desarrolla actividad profesional en la
Unidad Gamma Knife del Hospital Médica Sur.
Durante una valoración especializada pueden revisarse estudios de resonancia magnética, tomografía, informes histopatológicos y tratamientos previos para comparar las distintas alternativas terapéuticas.
Si ya cuenta con un diagnóstico o estudios de imagen, puede solicitar una valoración para determinar si su caso puede beneficiarse de radiocirugía o si existe otra alternativa más adecuada.
Preguntas frecuentes sobre radiocirugía estereotáctica
¿La radiocirugía estereotáctica es realmente una cirugía?
No en el sentido convencional. No requiere abrir el cráneo ni realizar una incisión.
El término “cirugía” hace referencia a la precisión con la que se dirige el tratamiento sobre un objetivo definido.
¿La radiocirugía y Gamma Knife son lo mismo?
No. Radiocirugía estereotáctica es la modalidad de tratamiento.
Gamma Knife es una de las tecnologías utilizadas para realizar radiocirugía intracraneal.
¿Cuántas sesiones son necesarias?
Depende del diagnóstico, volumen, localización y planificación.
La radiocirugía clásica puede administrarse en una sola sesión, mientras que determinados tratamientos estereotácticos pueden dividirse en varias sesiones.
¿El paciente está despierto durante el procedimiento?
Habitualmente sí, aunque el protocolo puede variar.
El equipo médico explica previamente la preparación, inmovilización y medicación necesaria para cada paciente.
¿Duele la radiación?
La radiación en sí no se siente mientras se administra.
Algunos pacientes pueden presentar molestias relacionadas con la inmovilización o síntomas temporales posteriormente.
¿Cuándo puede regresar el paciente a sus actividades?
Muchos pacientes pueden regresar a casa el mismo día o después de una estancia breve, pero la reincorporación a las actividades depende de la enfermedad tratada, los síntomas y la evolución individual.
Deben seguirse siempre las instrucciones del especialista.
¿La lesión desaparece inmediatamente?
Generalmente no. El efecto de la radiocirugía es biológico y progresivo.
En muchos tumores el principal objetivo es detener su crecimiento; la disminución de tamaño puede ocurrir posteriormente.
¿Todos los tumores cerebrales pueden tratarse con radiocirugía?
No. Algunos tumores requieren cirugía, biopsia, radioterapia fraccionada, tratamiento sistémico, vigilancia o una combinación de varias estrategias.
La decisión depende de las características concretas del tumor y del paciente.
¿Se puede utilizar radiocirugía después de una operación cerebral?
Sí, en casos seleccionados. Puede utilizarse para tratar determinados restos tumorales, recurrencias o lesiones adicionales cuando el equipo médico considera que existe una indicación adecuada.
Una decisión basada en el diagnóstico, no únicamente en la tecnología
La radiocirugía estereotáctica ha ampliado las posibilidades de tratamiento de numerosas enfermedades neurológicas,
pero su principal valor está en utilizarla en el paciente adecuado, sobre la lesión adecuada y con una planificación precisa.
Ante un tumor cerebral, una malformación vascular, una metástasis, un neurinoma del acústico o una neuralgia del trigémino,
la valoración especializada permite comparar radiocirugía, neurocirugía y otras alternativas antes de tomar una decisión.
El Dr. Salvador Ruiz González ofrece valoración especializada en Neurocirugía,
Radiocirugía y Neuro-oncología en Hospital Médica Sur, Ciudad de México.
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Conocer las especialidades
Fuentes médicas de referencia
- Mayo Clinic — Brain stereotactic radiosurgery.
- Johns Hopkins Medicine — Stereotactic Radiosurgery.
- American Society for Radiation Oncology (ASTRO) — recomendaciones clínicas sobre radioterapia y metástasis cerebrales.
La información científica debe interpretarse dentro del contexto clínico individual de cada paciente.







